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Reseña
Anahí Mallol: El poema y su
doble
Buenos Aires, Simurg, 2003. 259 páginas
María Eugenia López
El poema y su doble es un libro de ensayos, ensayos
sobre poetas argentinos escritos por una poeta argentina. El texto consta
de dos partes: en la primera, titulada El jardín, el poema,
la autora explora, a partir de un ensayo sobre la poética de Alejandra
Pizarnik, figura central de la poesía argentina, las complejas
relaciones entre poesía, subjetividad y género. Describe,
en capítulos separados y dando cuenta en cada caso tanto de los
puntos de contacto como de las particularidades específicas de
cada una, las poéticas de importantes escritores argentinos, contemporáneos
la mayor parte de ellos: Susana Thénon, María Moreno, Delfina
Muschietti, Tamara Kamenszain, Arturo Carrera, Mirta Rosenberg, Diana
Bellessi, Olga Orozco. Lo que se persigue a través de la lectura
es una imagen: la del poema como jardín, como espacio de posibilidad
donde reunir los opuestos, como lugar de descanso pero también
de tensiones (entre lo que el poema dice y lo que no puede ser dicho,
entre la voz propia que alcanza a decirse, a decir una experiencia, y
las voces de los otros que dicen al sujeto, entre el impulso vital y la
muerte). El jardín como imagen recurrente, y la lectura atenta
y detallada de cada poética, las citas de los versos, la centralidad
que adquieren los componentes más sutiles de la poesía,
como la concepciones acerca del sujeto y la experiencia, el sujeto y el
lenguaje, permiten el establecimiento de una línea de escritura
de poetas argentinas, como una sutil herencia que se han ido legando de
unas a otras o que han compartido. Lo que la lectura destaca es la posibilidad
de delinear una lenguaje, una retórica, unas temáticas (el
jardín, la guarida, el desierto, el cuerpo, la infancia, el crimen,
la pérdida, el residuo, el objeto, la imagen, la madre, los hijos)
que, libremente elegidas por hombres o mujeres que escriben, aparecen
transidas de sus implicaciones genéricas. Se puede dar cuenta entonces
de las tensiones que van de la voz de la niña a la de la mujer,
de las relaciones entre amantes hetero y homosexuales, entre madre e hija,
entre mujer y cultura, entre infancia y edad adulta.
La segunda parte del libro, Muchachos futboleros, chicas pop?,
lleva adelante un análisis de la poesía de los jóvenes
de los 90, es decir de los poetas argentinos que han publicado
sus primeros textos en esos años, nacidos todos con posterioridad
al año 66. El ensayo recorre las poéticas que coexisten
en esos años, desde el llamado realismo sucio a las
poéticas pop y las minimalistas, para hallar finalmente entre ellas
un denominador común: la remisión a un contexto de violencia
social y doméstica, a un contexto de absoluto descreimiento tanto
en los valores revolucionarios de los años 60 como en los democráticos
de los 80. Los análisis que Mallol desarrolla, y en los que pone
especial cuidado y demuestra una sólida formación teórica
además de una aguda sensibilidad poética, desarman todo
el tiempo la falsa dicotomía que opone el espacio público
al privado, la política a la vida íntima, y los discuros
sociales a la poesía. Su lectura entonces, que recorre ejes temáticos
que son también ejes formales, como la infancia, las historias
de amor, el humor, las tareas domésticas, etc., permiten tener
un panorama de conjunto de la intensa actividad poética que se
destacó en esos años en la Argentina, y los datos se complementan
con una detallada bibliografía de textos poéticos al final
del libro. La visión de conjunto permite ver un quiebre en los
poetas de esta última generación en la medida en que las
modulaciones específicas de las voces de estos poetas jóvenes,
sobre todo de las mujeres, a partir de una actitud más libre con
respecto a los estereotipos de la figura femenina predominantes en la
cultura, una actitud que tal vez podría calificarse como de posgénero,
se dejan ver en poéticas lúdicas (una imagen de poeta que
se divierte, es decir, ya no se enoja sino que juega con estos estereotipos
como máscaras o disfraces que la voz se prueba para después
rechazar o deslizar con un gesto burlón o tierno) y serias a la
vez.
Si en la contratapa la autora se había preguntado ¿Quién
vive en la escritura, qué alienta en un poema, anterior a cualquier
poética y más allá de ella?, después
de dar cuenta de estos dobles y dobleces de la escritura poética,
nos entrega un amoroso ejercicio de lectura. Porque los ensayos, de una
prosa amena y al mismo tiempo con una importante carga de información,
rigurosos y sutiles, constituyen una lectura en sentido fuerte de la poesía
contemporánea argentina, una lectura que convoca al placer y al
pensamiento, y se convierten así en una poderosa invitación
a internarse en una zona nueva de la poesía en lengua española.
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